domingo, 31 de agosto de 2014

El fin del viaje es simplemente el comienzo de otro

Tristeza: No sé porqué a mí nunca me puede tocar una historia con final feliz.
Jesús: Es que los finales felices, dependen.
Tristeza: ¿Como dependen?
Jesús: Depende donde pongas el punto. El punto final. Si ponías el punto final de la historia el día que te enamoraste del man en la playa, ya tenías tu final feliz. Subían créditos, música, aplausos y todo el mundo salía contento. Pero no, el man se casó con esa suca, la que le debe hijos, hacienda y ya. Créditos, aplausos y ahí termina su historia; pero la tuya no, la tuya acaba de comenzar, mas bien.

Qué tan lejos, Tania Hermida (2006)

Esta historia necesita un punto final, o quizás no, quizás sólo acaba de comenzar, quizás puede ser simplemente el inicio de otra historia:

El fin del viaje es simplemente el comienzo de otro. Es necesario ver lo que no ha sido visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver en primavera lo que se vio en verano, ver de día lo que se vio de noche, con sol donde antes la lluvia caía, ver el trigo verde, el fruto maduro, la piedra que cambió de lugar, la sombra que aquí no estaba. Es preciso volver a los pasos que fueron dados, para repetirlos, y para trazar caminos nuevos a su lado. Es preciso recomenzar el viaje. Siempre. El viajero vuelve ya.» Así es. Así sea.

Viajes, José Saramago (2009)

Yo añadiría que es necesario ver lo que ha sido visto, o no ha sido visto, con otra persona.

Hasta que comience el próximo viaje, unas fotografías de un sitio al que seguro que volveré aunque ya lo haya visitado, las Islas Galápagos, un paraíso en la Tierra. Por ahora, es un punto y seguido muy hermoso.










Y una sorpresa más del destino, lo que me encontré al aterrizar en España, en el aeropuerto de Barajas, nada más, y nada menos, que un mural de Oswaldo Guayasamín (Mural de Guayasamín cumple 30 años hermanando a España y a América y un vídeo Mural de Oswaldo Guayasamín cumple 30 años hermanando a España y a América):


El guardia de seguridad que aparece a la derecha no paró de observarme mientras tomaba las fotografías.

Punto y seguido.

jueves, 31 de julio de 2014

Estoy vivo

Si ha bajado la frecuencia de mis escritos en este blog no es porque no tenga ganas de escribir o porque la tierra me haya tragado: las dos últimas semanas han sido frenéticas, Guayaquil, Milagro, Ambato, Baños, Cuenca y ahora estoy en Esmeraldas participando en  el I Congreso Internacional de Innovación Tecnológica.

Y los próximos diez días voy a estar de vacaciones, viene un amigo de Alicante y junto con mi padre vamos a recorrer Ecuador... algo publicaré en este blog.

Mi estancia aquí en Ecuador se acaba, me quedan 20 días por estas tierras. Si leo mi primera entrada, Siguiendo los pasos de Jorge Juan, veo que no he cumplido lo que puse al final: "Otro día escribiré más cosas sobre Jorge Juan y Alexander von Humboldt. Ahora tengo que seguir con mis preparativos..."

¡No pasa nada...! ¡El próximo año volveré otra vez a Ecuador, 8 meses! Es bueno dejar algunas cosas inconclusas...

viernes, 25 de julio de 2014

Los siete peores disgustos que te puede dar un hotel

Muy interesante el artículo Los siete peores disgustos que te puede dar un hotel que se publicó hace unos días en el periódico El País.

Esos disgustos son:

  1. Un WiFi de la edad de piedra.
  2. Colchones de pesadilla.
  3. Enchufes lejanos.
  4. Temperatura ambiente (según los parámetros de Alaska)
  5. El secador testimonial.
  6. Vecinos y amigos.
  7. El minibar de la humillación.

lunes, 21 de julio de 2014

Otra vez la integral del Pichincha

Ayer domingo hice la integral del Pichincha por tercera vez. ¿Otra vez, no te cansas de repetir la misma montaña? Pues no, porque cada vez es distinto.

La primera vez fue en el año 2010, y fue con un guía, así que me llevaron.

La segunda vez fue en abril de esta año, y fue con gente del club de montaña, así que también me llevaron: El cóndor del Pichincha.

Ayer no me llevaron: yo fui el guía, sin mapa, sin brújula, sin GPS. Bueno, la ruta no es difícil, pero hasta la montaña más fácil se puede convertir en algo difícil: te puedes perder, te puedes caer, te puede dar mal de altura, te puede dar una insolación, puede entrar mal tiempo, etc.

Algunos panoramas durante la ruta:




Hizo un día fantástico, el cielo estaba más o menos despejado, con algunas nubes que iban y venían. Lo peor, el viento que suele haber durante los meses de julio y agosto.

Y una foto bajando de la última montaña de la integral, el Rucu Pichincha, con Quito a lo lejos:

domingo, 20 de julio de 2014

Hace 45 años...

...el hombre llegó a la Luna. Eso es un hecho, es historia, aunque hay mucha gente que cree que fue un montaje (algún amigo que pensaba que era inteligente me ha sorprendido desagradablemente al afirmar eso).

El espacio y la carrera espacial es otro de mis "intereses".

En el periódico El País han publicado un reportaje fotográfico: El hombre llega a la Luna: 45 aniversario. La fotografía número 5 de este reportaje lleva el siguiente pie de foto:

Neil Armstrong, comandante del 'Apollo 11', sonríe desde el interior del módulo lunar en el momento de posarse en la superficie lunar.


El periodista que ha escrito eso, tan acertado como de costumbre, se ha equivocado totalmente. Ese pie de foto está mal. En la revista Life (Neil Armstrong, 1969) podemos encontrar un pie de foto mucho mejor:

A tired but quietly jubilant Apollo 11 astronaut Neil Armstrong in space capsule after his historic walk on moon, July 1969.

Traducido al español:

Un cansado pero tranquilamente jubiloso astronauta Neil Armstrong del Apolo 11 en la cápsula espacial después de su histórica caminata en la luna, julio de 1969.

Muy distinto: esa foto no fue tomada en el momento de posarse el módulo lunar en la Luna, sino que fue tomada después de su primer paseo. Esa diferencia proporciona a la fotografía un significado muy distinto.

El Apollo 11 despegó el 16 de julio de 1969 desde Cabo Kennedy y alunizó 4 días después, el 20 de julio. En esta fotografía Neil Armstrong prácticamente llevaba 4 días sin dormir, 4 días de tensión continua, 4 días en los que podía pasar cualquier cosa y podía morir.

Podemos ver su cara, con una incipiente barba. Podemos ver sus ojos, hinchados y llorosos, casi no los puede abrir. Podemos ver su cara de cansancio, de agotamiento. Pero también podemos ver su sonrisa de felicidad: Neil Armstrong lleva puesto el traje EVA que había usado en su caminata lunar, el traje tiene restos de polvo lunar que quizás le podría matar (podría contener alguna sustancia química o algún microorganismo peligroso), pero está feliz, muy feliz.

Gracias periodista, una vez más me habéis demostrado que la mayoría sólo sabéis poner una letra detrás de otra. "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad":


Por cierto, en Un gran poder conlleva una gran responsabilidad: ¿Quién inspiró la frase? explican que esa frase es de un discurso de Franklin D. Roosevelt.